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El último bisonte europeo – P.N. Bialowieza

El Parque Nacional de Bialowieza

Los bisontes habitaban en otros tiempos desde la península ibérica hasta la Rusia Occidental poblando los bosques europeos. En España el último bisonte que se cazó data del siglo XII en la zona de Navarra, y fue extinguido en toda la península ibérica, al igual que en el resto de bosques europeos, excepto en una zona de Polonia frontera con Bielorrusia, que todavía existen.

El Parque Nacional de Bialowieza, es el último bosque primario que no ha cambiado casi apenas desde la época glacial, y que conserva todavía en total libertad a estos enormes mamíferos, que son los más grandes del continente europeo, e incluso superan en tamaño al bisonte americano.

Estos impresionantes mamíferos se encuentran en estado salvaje y en libertad en la actualidad, protegidos dentro del Parque Nacional de Bialowieza, y se calcula que quedan alrededor de 400 ejemplares.

Bialowieza ha sido declarada Reserva Mundial de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por su interés científico y en defensa de la protección de esta especie.

Se puede visitar el parque, pero solo y exclusivamente con los guías autorizados por el parque. En la visita al parque podremos admirar otras especies como los lobos, castores, linces, ciervos, alces, jabalís, castores, cigüeñas negras entre casi las 20000 especies que existen en la zona, a parte de una rica flora con casi 5000 especies muchas de ellas autóctonas que se concentran en medio de un frondoso bosque de casi 10000 hectáreas repletos de robles, abetos, fresnos, arces y hayas centenarios y milenarias.

Se realizan paseos con los guías a través del bosque a pie, en bici o en carro de caballos para el avistamiento de estos curiosos animales y también de otras especies como el lobo, donde nos guiarán la visita completa a nivel biológico y paleontológico, así como la explicación de cómo se ha podido conservar el bisonte europeo hasta nuestros tiempos.

Desde el siglo XIV los únicos que podían cazar los bisontes eran los reyes polacos y los Zares, un privilegio exclusivo de la realeza que castigaban severamente la caza furtiva en aquellos tiempos.

Esa práctica ayudó a no extinguir totalmente la especie, con la llegada de la Primera Guerra Mundial, los bisontes se vieron afectados por la tala indiscriminada de árboles y por ser el alimento de los refugiados y soldados de la zona, lo que hizo menguar la población considerablemente.

Se dice que en el año 1919 murió el último ejemplar realmente salvaje de los bosques de Bialowieza.

Aún con el paso de los años y después de la Segunda Guerra Mundial, una vez terminada y ya en los años 50, se tuvo que reintroducir de nuevo la especie de bisontes europeos a través de una organización que se formó y que logró rescatar a una decena de ellos pertenecientes a zoos o que se encontraban en cautividad, de los cuales ahora desciende la población de bisontes europeos que podemos encontrar en Bialowieza.

Existen dos parques más en los que también podemos admirar a estos animales prehistóricos, pero en menor cantidad de población. La población se mantiene bastante estable, ya que no existen predadores en sus bosques, lo que asegura la supervivencia de esta especie que ha podido mantenerse como en un oasis en el que el tiempo se detuvo desde la edad de piedra hasta nuestros tiempos.

¡Una de las grandes maravillas de la naturaleza que merecen una visita obligada para conocer y descubrir. Y trasladarnos en el tiempo!